Historias que inspiran: Sin importar la distancia el arte nos mueve

Desde el municipio de Tlapa Guerrero, Marco Refugio Dominguez llegó a Puebla para cumplir su sueño de ser un bailarín profesional.

La crisis de la pandemia originada por el Coronavirus sin duda ha entorpecido los planes de muchas personas pero para los artistas, éste ha sido un obstáculo más a superar de los muchos con los que estos tienen que lidiar para sacar adelante su preparación.

La Compañía de Danza Antoinette fue de las primeras en tener la iniciativa de lanzar clases vía online para continuar con la preparación de sus estudiantes, y es ahí, de donde se desprende la historia de Marco, un joven bailarín que se trasladó desde Tlapa Guerrero para lograr su sueño de convertirse en bailarín profesional.
La oportunidad de tomar las clases online y continuar con su formación no ha sido un tema sencillo para él, ya que el lugar en donde tiene su casa no cuenta con conexión para internet, por lo que a diario debe caminar cerca de 40 minutos para poder llegar al despacho donde sus papás trabajan, y ahí, en medio de un pequeño cuarto, poder conectarse para continuar con sus clases.
“Una historia que sin duda debe reconocerse, porque honor a quien honor merece, muchos chicos citadinos no valoran esta oportunidad, Marco es un ejemplo vivo de lo que el arte puede hacer por tu vida cuando en realidad te comprometes por un sueño y luchas por lograrlo” comenta Ivonne Robles Gil, directora de la compañía quien reconoce el esfuerzo de su pupilo por mantenerse conectado pese a las dificultades que esta circunstancia le ha traído pero afirma que cuando en verdad se quiere lograr algo, no hay barreras para obtenerlo.
“No sabía qué tan importante era para mi esta profesión hasta el día en que no pude estar en un escenario y se me cerró la garganta cuando me preguntaron ¿qué se siente estar ahí arriba?” Comenta Marco quien entre otras cosas lamenta que los planes que tenía para los próximos meses con la compañía han quedado suspendidos así como los papeles en los que se estaba preparando, por lo pronto no queda más que prepararse por lo que no le importa soportar las altas temperaturas durante su caminata día a día.
A final de cuentas la vida de un artista en México es sumamente compleja, falta de apoyos y escenarios son el día a día de los artistas, de quienes tenemos mucho que aprender, porque historias como éstas nos demuestran que el corazón y la pasión por hacer lo que se ama es a veces la mejor motivación que se puede tener  “Cuando termine esta hermosa carrera, será mi profesión, porque mi estilo de vida ya lo es” concluyó.
Por Daniel Fajardo para Rayas Magazine