No es material ni superficial, una aspirante a reina de belleza puede ser una inspiración para cualquiera

Anécdota

Fui invitado a participar como jurado en un certamen de belleza, Miss Golden Globe Puebla 2018, debo reconocer que es una de las actividades más difíciles que me ha tocado realizar profesionalmente, cuando tienes en tus manos decidir sobre el sueño de otro, sin duda es una gran responsabilidad. – Daniel Fajardo –
Heme ahí sentado con un pequeño lápiz y con el nombre de 12 chicas en una boleta de calificación; sentado junto a Nydia Galindo Salas, quien porta los títulos de Nuestra Belleza Tlaxcala 2013 y Miss Earth 2012, le platico sobre mi ansiedad por tener la responsabilidad de calificar el desempeño de las aspirantes y me da un consejo lleno de sabiduría y producto de su experiencia “no importa lo que sepas de ellas por fuera, ni lo que hayan hecho antes para llegar aquí, lo importante es lo que hagan en el escenario, eso es lo que realmente importa en este momento y lo que debes calificar”
Este comentario, en segundos, me centró nuevamente en muchos de los ideales y valores que tengo y que me permitieron realizar un buen desempeño como jurado. Criterios que no solo utilicé ese día sino valores sólidos con los que conduzco muchas de mis decisiones cada día.

La belleza es subjetiva

¿Qué nos hace ser bellos?, ¿bello para quién es la primer pregunta?, la belleza es subjetiva y para que exista debe ser reconocida por alguien más que atribuye este significado en nosotros.
Consideró a este hecho como algo circunstancial, y aunque nuestra interacción con el mundo nos obliga a entrar en este tipo de calificativos, la belleza inicia en una autoconcepción de si mismo la cual nos fortalece como personas pero también nos puede hacer dudar. Una aspirante de belleza por ejemplo proyecta su seguridad basada en el concepto de belleza que tiene de si misma. En el escenario observé desde quien se hizo un poco menos ante otras y algunas más que tomaron el escenario como suyo basado en una enorme confianza en si mismas.
No necesitamos de los demás para sentirnos bellos, esa es una circunstancia porque es subjetividad, la belleza comienza en amarse a si mismo.

¡O todo o nada!

La vida son solo instantes, las oportunidades nos llegan siempre, el argumento ¡la oportunidad de mi vida! No debe ser para un momento utópico y lejano, se vive en cada acción que realizamos.
Observé a las aspirantes luchar en cada una de sus pruebas, para ellas el hacerlo bien lo era todo o nada.
La vida es una constante competencia para lograr lo que deseamos, sin titubeos competimos con nosotros mismos para lograrlo.
Cada acción que realizamos en nuestra vida tiene una justificación y un propósito, ¿cuántas de éstas las deseamos al punto de darlo todo?, ¿cuántas de éstas son una suficiente motivación para arriesgarlo todo por obtenerlas?
Con todo me refiero a la pasión inspirada en el convencimiento, muchas veces hacemos las cosas por inercia, poniéndonos en las manos de la suerte para alcanzar nuestros objetivos haciendo las cosas por tener y no por hacer. El éxito se resume de una forma sencilla en ¡todo o nada!

Se trata de trabajar por nuestros sueños

Un sueño es una dirección, un propósito. Culturalmente lo defino como utopía porque cuando nos creamos una autobarrera para no lograr algo con lo que podamos avanzar un escalón en nuestro camino a la autorealización y al éxito, lo llamamos sueño.
Las aspirantes de belleza, por citar un ejemplo, están conscientes en todo momento de que lo que hacen es vivir el sueño que siempre habían tenido y eso les motiva.
Definitivamente un sueño no es solo un estado ideal, se debe trabajar para llegar a éste y para mantenerse en el ¿por cuánto tiempo?, el necesario mientras que ese sueño siga teniendo sentido para nosotros. Un sueño nos exige y la mejor motivación que podemos tener es que cada proyecto, es una enorme aspiración para quien por autobarreras, lo sigue viendo como solo una utopía.
El conformismo nos puede conducir a convertir un sueño en una utopía, por ello debemos tener cuidado y acostumbrarnos a que el éxito se trata de trabajar por nuestros sueños y cumplirlos.